Los primeros LEDS, fabricados para su uso práctico se remontan a 1962. Las conocidas siglas (LIGHT EMITTING DIODE), se refieren a esta fuente de luz que procede de un material semiconductor dotado de dos terminales. Su pequeño tamaño, les permite aplicaciones tan variadas como la Bioingeniería, la medicina o la computación.
Conocidos en nuestros hogares, permiten la iluminación de pantallas de TV y ordenadores personales, así como dispositivos móviles, faros de vehículos, luces de navegación e iluminación en general. Desde Venko Studios te contamos algunas de sus múltiples posibilidades y ventajas dentro de tu hogar.

Con respecto al interiorismo, su empleo ha supuesto toda una revolución por las muchas posibilidades que permiten crean un ilimitado número de ambientes, gracias a su versatilidad. Las posibilidades de modificar, modular y seleccionar el tipo de luz exclusiva para una misma estancia, a través de una única instalación, resulta atrayente y da un toque de modernidad a nuestra vivienda, dotándola de una atmósfera cálida y única.

De un lado, tenemos el ahorro energético asociado a este tipo de iluminación también supone un añadido para su elección a la hora de decorar nuestros hogares. Su bajo coste, gracias a que nos proporciona mayor iluminación utilizando menos energía, nos permite su empleo sin encontrarnos con un gasto adicional dado su bajo consumo.
Se podrá emplear como luz directa o indirecta, en función del lugar donde se ubique y el efecto pretendido, gracias a las múltiples posibilidades que ofrece su presentación en tiras. La iluminación de cabeceros de cama, bajo muebles en salón o cocina, así como la retroiluminación de pantallas de televisión, espejos y puntos concretos de nuestro hogar, lo dotarán de una identidad propia.

Destaca su uso para la separación de ambientes bien sea mediante puntos fijos o lámparas de sobremesa o de techo. La iluminación de columnas o lugares de paso nos darán un amplio abanico de posibilidades para crear estancias únicas, añadiendo las ventajas de su posible regulación en potencia, que nos permitirá aumentar o disminuir su intensidad, adaptándola a nuestras necesidades, en función a la superficie iluminada o el momento del día.
